Cómo aplicar la mascarilla en el pelo para conseguir mejores resultados

La mascarilla capilar puede cambiar bastante el aspecto del cabello, pero solo cuando se utiliza bien. Aplicar demasiada cantidad, dejarla más tiempo del necesario o extenderla por la raíz puede hacer que el pelo quede pesado, sin volumen o con sensación grasa.

La clave está en elegir una mascarilla adecuada para las necesidades del cabello y seguir una rutina sencilla. Te explicamos cómo aplicarla, cuánto tiempo dejarla actuar y en qué orden utilizarla junto con el champú y el acondicionador.

Para qué sirve una mascarilla capilar

La mascarilla es un tratamiento intensivo que ayuda a mejorar la suavidad, el brillo y la manejabilidad del cabello. Dependiendo de su fórmula puede aportar hidratación, nutrición, reparación o protección del color.

Suele aplicarse sobre medios y puntas, que son las zonas que más sufren por el uso del secador, las planchas, los tintes, el cepillado o la exposición al sol.

Utilizar una mascarilla puede ser especialmente útil cuando el cabello:

  • Está seco o áspero.
  • Se enreda con facilidad.
  • Ha perdido brillo.
  • Tiene tendencia al encrespamiento.
  • Está teñido o decolorado.
  • Se somete a herramientas de calor con frecuencia.
  • Tiene las puntas castigadas.

Eso sí, no todos los cabellos necesitan el mismo tipo de tratamiento. Una mascarilla muy nutritiva puede funcionar muy bien en un pelo seco, pero resultar demasiado pesada en un cabello fino.

Cómo aplicar correctamente la mascarilla en el pelo

Aplicar una mascarilla no tiene demasiada complicación, aunque conviene seguir algunos pasos para repartirla bien y evitar utilizar más producto del necesario.

1. Lava el cabello con champú

Empieza lavando el cuero cabelludo con un champú adecuado para tu tipo de cabello. Masajea con suavidad utilizando las yemas de los dedos y aclara con abundante agua.

No hace falta frotar las puntas. La espuma que baja durante el aclarado suele ser suficiente para limpiarlas sin someterlas a más fricción.

2. Retira el exceso de agua

Antes de aplicar la mascarilla, presiona el cabello con las manos o utiliza una toalla para retirar parte del agua.

El pelo debe estar húmedo, pero no chorreando. Si tiene demasiada agua, la mascarilla se diluye y resbala, por lo que resulta más difícil que se reparta de forma uniforme.

3. Divide el cabello en secciones

Si tienes una melena larga, abundante o rizada, divide el pelo en dos o cuatro partes.

Puede parecer un paso prescindible, pero ayuda a que el producto llegue a todas las zonas. De lo contrario, es fácil que la mascarilla se quede solo en la capa exterior del cabello.

4. Utiliza la cantidad justa

No es necesario cubrir el pelo con una capa gruesa. De hecho, utilizar más cantidad no significa conseguir mejores resultados.

Puedes tomar estas medidas como referencia:

LONGITUD DEL CABELLO

CANTIDAD ORIENTATIVA

Cabello corto

Tamaño de 1 avellana

Media melena

Tamaño de 1 nuez

Cabello largo

1 o 2 nueces

Cabello muy largo o abundante

2 o 3 nueces

 

Estas cantidades son aproximadas. También influyen la densidad del cabello y la concentración de la fórmula. Lo mejor es empezar con poca cantidad y añadir algo más si ves que lo necesitas.

5. Aplicar la mascarilla de medios a puntas

Reparte la mascarilla desde la mitad del cabello hasta las puntas. Estas zonas suelen estar más secas y dañadas porque llevan más tiempo expuestas al calor, el cepillado y los tratamientos químicos.

Evita aplicarla directamente en la raíz, salvo que el producto esté formulado específicamente para el cuero cabelludo. Si utilizas una mascarilla muy densa cerca de la raíz, el cabello puede perder volumen y parecer sucio poco después del lavado.

6. Reparte bien el producto

Desliza las manos por los mechones y presta especial atención a las puntas.

También puedes utilizar los dedos o un peine de púas anchas para distribuir la mascarilla. Empieza por las puntas y sube poco a poco hacia los medios para evitar tirones.

En el cabello rizado, dividir el pelo en secciones facilita el desenredado y permite que el tratamiento llegue mejor a todos los mechones.

7. Respeta el tiempo de actuación

Cada mascarilla tiene un tiempo de exposición diferente, por lo que conviene revisar las instrucciones del envase.

La mayoría necesita entre 5 y 20 minutos. Dejarla más tiempo no garantiza un resultado mejor. El pelo no va a absorber producto sin límite por mucho que lo tengamos media tarde en remojo.

Cuando se supera el tiempo recomendado, algunos cabellos pueden quedar pesados o con restos de producto.

8. Aclara con abundante agua

Aclara el cabello hasta eliminar bien la mascarilla. Presta atención a la nuca y a las capas interiores, donde suele acumularse más producto.

Puedes utilizar agua templada. No es necesario terminar con agua helada para conseguir un buen acabado. Lo importante es que no queden residuos.

¿Qué va primero, la mascarilla o el acondicionador?

Esta es una de las dudas más habituales dentro de una rutina capilar. En la mayoría de los casos, el orden correcto es:

  1. Champú.
  2. Mascarilla.
  3. Aclarado.

La mascarilla suele sustituir al acondicionador el día que se utiliza. Ambos productos ayudan a suavizar y desenredar el cabello, aunque la mascarilla ofrece un tratamiento más intenso.

Aplicarlos juntos no siempre es necesario. En cabellos finos, por ejemplo, puede ser demasiado y dejar la melena sin volumen.

Hay tratamientos concretos en los que el fabricante recomienda aplicar acondicionador después de la mascarilla. Por eso, ante la duda sobre qué va primero, la mascarilla o el acondicionador, siempre conviene revisar las instrucciones del producto.

Cuándo utilizar solo acondicionador

El acondicionador puede utilizarse después de cada lavado. Tiene una textura más ligera y necesita poco tiempo para actuar.

Suele ser suficiente cuando el cabello:

  • Está sano.
  • Se desenreda con facilidad.
  • No está especialmente seco.
  • Es fino y se apelmaza con facilidad.
  • Solo necesita un cuidado de mantenimiento.

Cuándo sustituirlo por la mascarilla

La mascarilla puede utilizarse en lugar del acondicionador cuando el cabello está seco, áspero, dañado o cuesta desenredarlo.

También puede incorporarse una vez por semana para mantener las puntas suaves y evitar que se resequen.

Cada cuánto tiempo debe aplicarse la mascarilla

No existe una frecuencia válida para todo el mundo. Depende del tipo de cabello, del estado de la fibra y del producto elegido. Como orientación:

TIPO DE CABELLO

FRECUENCIA ORIENTATIVA

Cabello fino

Cada 7 - 10 días

Cabello normal

1 vez por semana

Cabello seco

1 - 2 veces por semana

Cabello rizado

1 - 2 veces por semana

Cabello teñido o decolorado

1 - 2 veces por semana

Raíces grasas y puntas secas

1 vez por semana en medios y puntas

 

El propio cabello suele dar pistas.

  • Si queda pesado, pierde volumen o parece sucio después del secado, probablemente estás utilizando demasiada cantidad o aplicándola con demasiada frecuencia.
  • Si las puntas siguen ásperas, se enredan mucho o se rompen con facilidad, puede ser necesario utilizarla más a menudo o probar una mascarilla diferente.

Cómo elegir una mascarilla según las necesidades del cabello

Cada cabello necesita un tipo de cuidado. No es lo mismo tratar una melena seca que proteger un cabello teñido o equilibrar el cuero cabelludo.

Mascarilla para cabello seco o con encrespamiento

Los cabellos secos suelen necesitar fórmulas que ayuden a mejorar la hidratación, la suavidad y el control del encrespamiento.

Hydrahair Mask, de la gama Hydration de Arkhé Cosmetics, es una mascarilla con acción anti-frizz y recuperadora, pensada para mejorar el aspecto del cabello seco y difícil de controlar.

Para cabello dañado o debilitado

Los tintes, las decoloraciones y el uso frecuente de herramientas de calor pueden dejar el cabello frágil y sin vida.

Repair Mask, de la gama Rescue, tiene una acción fortalecedora, nutritiva y revitalizante. Es una opción pensada para cabellos que necesitan recuperar suavidad y resistencia.

Para cabello teñido

El cabello teñido necesita cuidados que ayuden a mantener el brillo y la intensidad del color durante más tiempo.

Vibrant Mask, de la gama Color Resilience, está formulada para prolongar el color, combatir la oxidación y favorecer el sellado de la fibra capilar.

Mascarilla para una recuperación intensiva

Cuando el cabello está especialmente debilitado, puede necesitar un tratamiento más completo.

Full Recovery Mask, de la gama Stellar, está orientada a revitalizar y reestructurar el cabello.

Para cuidar el cuero cabelludo

No todas las mascarillas se utilizan únicamente en medios y puntas. Algunas están formuladas para tratar directamente el cuero cabelludo.

Balance Clay Mud, de la gama Scalp Balance, tiene una acción calmante y equilibrante. En este caso, debe aplicarse siguiendo las indicaciones específicas del producto sobre el cuero cabelludo.

Errores habituales al utilizar una mascarilla capilar

Aunque su aplicación es sencilla, hay algunos errores que pueden hacer que el resultado no sea el esperado.

  • Aplicarla sobre el pelo demasiado mojado. Cuando el cabello está empapado, el producto se diluye y se reparte peor. Retira el exceso de agua antes de aplicarlo.
  • Utilizar demasiada cantidad. Más producto no significa más hidratación. Una cantidad excesiva puede dejar el pelo pesado y dificultar el aclarado.
  • Aplicarla siempre en la raíz. Las mascarillas convencionales suelen estar pensadas para los medios y las puntas. En la raíz pueden reducir el volumen o dejar sensación grasa.
  • No respetar el tiempo indicado. Retirarla demasiado pronto puede limitar su efecto, pero dejarla durante horas tampoco suele aportar beneficios.
  • Aclararla mal. Si quedan restos, el cabello puede verse apagado, apelmazado o sucio.
  • Usarla en cada lavado sin necesitarlo. Las mascarillas son tratamientos intensivos. Utilizarlas con demasiada frecuencia puede saturar algunos cabellos, especialmente los más finos.

Conclusión: menos cantidad y una mejor aplicación

Para aplicar bien una mascarilla en el pelo, basta con seguir una rutina sencilla: lavar el cabello, retirar el exceso de agua y distribuir el producto de medios a puntas.

También conviene respetar el tiempo de actuación y aclarar con cuidado. Utilizar más cantidad o dejarla más minutos no garantiza un mejor resultado.

La elección del tratamiento es igual de importante. En Arkhé Cosmetics puedes encontrar mascarillas pensadas para distintas necesidades como la hidratación, la reparación, la protección del color o el cuidado del cuero cabelludo. Elegir la fórmula adecuada y utilizarla con constancia ayuda a mantener el cabello más suave, brillante y fácil de peinar.

Preguntas frecuentes sobre la mascarilla capilar

¿La mascarilla se aplica con el pelo mojado o seco?

La mayoría se aplica sobre el cabello limpio y húmedo, después del champú. Algunas mascarillas prelavado se utilizan sobre el pelo seco, por lo que conviene revisar las indicaciones.

¿Se puede utilizar mascarilla en cada lavado?

Depende del tipo de cabello y de la fórmula. Un cabello muy seco puede necesitarla con frecuencia, mientras que uno fino puede quedar pesado. En general, una o dos veces por semana suele ser suficiente.

¿Hay que utilizar acondicionador después de la mascarilla?

Normalmente no. La mascarilla puede sustituir al acondicionador el día que se utiliza. Solo conviene aplicar ambos cuando el fabricante lo recomiende.

¿Qué ocurre si se deja la mascarilla demasiado tiempo?

El cabello puede quedar pesado, perder volumen o acumular residuos. Lo más recomendable es respetar el tiempo indicado en el envase.

¿Se puede aplicar en raíces?

Solo si la mascarilla está formulada para el cuero cabelludo, como es el caso de la Balance Clay Mud de Arkhé, un tratamiento arcilloso regulador, calmante y descongestivo. En el resto de los casos, debe aplicarse de medios a puntas.

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